Salsa Compass

Un museo en línea con seis galerías

Salsa
Compass

Explore the rhythm, history and soul of salsa.

La salsa no nació en un único lugar. Es fruto de ritmos cubanos, tradiciones puertorriqueñas, la experiencia migratoria en Nueva York y una etiqueta con la que la industria discográfica agrupó todo ello en la década de 1960.

Este museo cuenta esa historia: la música, sus protagonistas, el baile y la clave que articula el conjunto.

Iniciar el recorrido

Gráfico de póster de un disco con palos de clave cruzados y cinco tiempos de clave marcados

La pieza central

Todo depende de la clave

La palabra clave designa dos cosas: un par de pequeños palos de madera y un patrón de cinco golpes que ocupa dos compases. Ese patrón es la clave de toda la música.

El guajeo del piano, la línea de bajo, la conga, los acentos de los metales e incluso el paso de ruptura se articulan en torno a ella. Al reconocer la clave, se empieza a reconocer la salsa.

Ver la explicación completa en la Galería IV →

Escuchar la clave

La cuenta va del 1 al 8; «&» marca los contratiempos. Las casillas doradas representan los cinco golpes de clave.

Patrón
96 bpm

Antes de comenzar

Tres conceptos erróneos

“La salsa viene de Cuba.” “No, de Nueva York.”

Ambos tienen la mitad de razón. El material musical, son cubano, danzón, Mambo, Cha-Cha-Chá y Rumba, es predominantemente cubano. Sin embargo, la salsa tal como la conocemos hoy surgió en los barrios de Nueva York, impulsada sobre todo por músicos puertorriqueños. Allí se estableció la palabra “Salsa” como término de marketing.

«On2 es más difícil que On1».

On1 y On2 no son niveles de dificultad, sino distintas referencias dentro del compás. Tampoco determinan la estructura del baile, que puede ser lineal o circular. Ambos ejes suelen confundirse; la Galería III explica la diferencia.

«La salsa es un género musical».

En sentido estricto, «salsa» es un término amplio que reúne bajo un mismo nombre son, guaracha, guaguancó, mambo, cha-cha-chá, bomba, plena y otras formas. Por eso varios músicos cubanos rechazaron siempre la etiqueta.